El Baloncesto se acerca a TOD@S

Dice el refrán que "si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña", y con ese espíritu de acercamiento y facilitar el acceso a nuestro deporte favorito, hace ya varios años la Fundación Rudy Fernández ha apostado por llevar el baloncesto a las personas, acercarles este deporte para que se beneficien de sus valores. El proyecto de las "Escuelas" de baloncesto ha regresado un año más con toda la ilusión y fuerza del mundo.
A lo largo de estos años ha quedado más que patente que el baloncesto es un vehículo y una herramienta excelente para el desarrollo no sólo físico si no también personal de las personas con discapacidad. La evolución que se observa de principio a final de curso entre los chicos y chicas de diferentes centros de educación especial de Mallorca en sus habilidades sociales y físicas es tan grande que impulsa a esta Fundación a seguir apostando por la iniciativa.
Dos grupos, por el momento, se han establecido este año, con el retorno al centro Joan XXIII, ya tradicional recibiendo nuestra Escuela, donde quince chicos y chicas reciben una instrucción básica en baloncesto, trabajando en ejercicios de psicomotrocidad, atención... pues "es un grupo con una mayor dependencia y con capacidades motrices más limitadas", explica la monitora Patricia García.Además de este grupo, la Fundación se acerca al pabellón de Sa Creu, con otros quince chicos y chicas más independientes con los que se está trabajando en un nivel más avanzado "con entrenamientos similares a un equipo de mini basket o baloncesto de iniciación", comenta Patricia. Con ellos se trabaja "coordinación, ejercicios para relacionar balón con juego y otros ejercicios para desarrollar su habilidad".
Para todos ellos, y aquellos que se quieran unir, comienza un nuevo curso de emociones y de una nueva experiencia relacionada con el baloncesto, con esa otra cara del baloncesto, la de las sonrisas, la que ayuda.

publicado el 12/11/2018
Fundación Rudy Fernández

'',

El primer equipo de Baleares, y casi pionero en España, de baloncesto femenino e inclusivo. Muchos apellidos para un sólo deporte, el baloncesto, y una sóla idea: la inclusión y eliminación de barreras. La idea, innovadora, es un paso más en la búsqueda de incorporar a todo el mundo a la práctica del baloncesto y la han llevado a cabo DiscaEsports Fundación Rudy junto a Básquet Calviá.
La materialización es sencilla, Básquet Calviá, equipo femenino que ya entrenaba y competía en Baleares, llamó a la puerta de DiscaEsports para aglutinar a mujeres con alguna discapacidad, bien sea física o intelectual, para crear un EQUIPO de baloncesto global, sin más apellidos. "Para nosotros fue maravilloso que Básquet Calvía quisiera involucrarse en nuestro proyecto de DiscaEsports, incorporando en su equipo a personas con discapacidad. Nuestra respuesta fue inmediata", reconoce el directivo de DiscaEsports, Javier Vidal. No se queda sólo en un proyecto de buenas palabras, es una realidad que va a jugar en competición autonómica, "le hemos dado forma, ver en qué competición cabría y hemos visto que la mejor opción era la competición regional". El proceso de integración de jugadoras con discapacidad ha sido tan rápido como exitoso, "hemos ido llamando a jugadoras con discapacidad y la respuesta fue impresionante. El nivel de exigencia y compromiso es excelente". Todo ello buscando no sólo, la inclusión, sino también crear un conjunto serio y competitivo, "queríamos que además de entreno hubiera competición, y nos ha maravillado la respuesta", reconoce Vidal.
Con unas semanas ya "de vida", de entrenamientos e incluso de algún partido a sus espaldas, la palabra que mejor define el proyecto es iluisión, "la ilusión de equipo, directivos... es tremenda. Todo el mundo se ha adaptado y lo van a hacer de forma increible", sentencia Javier.

En esta Escuela no hay libros ni pesadas mochilas, no hay deberes en cuadernos ni lecciones de matemáticas. Eso sí, al igual que en cualquier otra escuela, hay diversión, hay amistad, hay aprendizaje, hay valores... Y ha y muchísima ILUSIÓN. La Escuela de BSR de Discaesports Fundación Rudy Fernández también ha vuelto a abrir sus puertas. Nuevo curso.
Uno de los proyectos estrella de esta fundación por toda la emoción e implicación que desprende está, con la llegada del nuevo curso lectivo, en marcha un año más. Tras la incertidumbre de la puesta en marcha, llegó la satisfacción de la consolidación y, ahora, la ilusión del crecimiento y expansión. Y es que esta Escuela, que busca fomentar el deporte (el baloncesto en especial) entre los más pequeños con capacidades diferentes, como una herramienta de socialización e inclusión, crece, sigue creciendo y sigue calando en la sociedad balear. Más alumnos, hasta una quincena, de los que concluyeron el curso pasado pero, lo más destacable, una "mayor implicación de los voluntarios", como refleja Javier Vidal. "Hemos conseguido nuestro objetivo, cada uno de los chicos y chicas tiene un voluntario a su disposición", explica Vidal, lo que servirá para una atención más personalizada y, en definitiva, mejor.
Los objetivos del año, como en toda escuela que se precie fijados desde el comienzo, son que "mejoren tanto en el aspecto físico como emocional mediante las herramientas que nos da el deporte y la convivencia entre ellos", según Javier. Desde hace una semana, esa convivencia ya se va forjando con la sonrisa de cada uno de los participantes como gran recompensa. El proyecto, además, será presentado ante la sociedad en breve, para dar a conocer a todo aquel que lo precise, toda la información de una iniciativa preciosa.

Los grandes proyectos se suelen construir paso a paso, fundamentados en decisiones sólidas, seguras, construyendo una base hasta que llega el momento de dar el gran salto. Al club DiscaEsports Fundación Rudy Fernández le ha llegado este momento y, seguro, en la próxima temporada se podrá comprobar.
Después de varios años haciendo muy bien las cosas, con pequeñas decisiones pero siempre fundamentadas, gracias al apoyo de esta Fundación Rudy, que creyó en el proyecto desde nuestro origen, además de Obra Social La Caixa, Fundación ONCE e institituciones baleares, los gestores de este precioso proyecto deportivo apuestan ahora fuerte para que el año que viene sea de un gran cambio. Es una apuesta por incrementar la calidad y el nivel en la primera plantilla, pero sin descuidar la firme apuesta por la Escuela y la formación de jóvenes talentos, además de la promoción del BSR entre los diferentes estratos de la sociedad. Y esa apuesta, después de anunciar el fichaje de un entrenador con experiencia profesional (LEB y Liga Femenina) como Eloy Doce, tiene un nombre: Roberto Mena.
Uno de los mejores, si no el mejor, jugador de BSR de la historia de España se une desde ya al proyecto de DiscaEsports para aportar los mejores conocimientos a la parcela directiva, donde será el nuevo Director Deportivo, pero también en la cancha, ayudando a la primera plantilla a la que, sin duda, dará un toque de calidad espectacular. DiscaEsports aprovechó, precisamente, la participación en Polença en nuestro Campus Rudy para dar a conocer a su nuevo gran "fichaje", un fichaje que, después de una trayectoria al más alto nivel posible, sigue manteniendo la ilusión en su retorno a Baleares, "es una decisión que ha supuesto un nuevo punto en mi carrera, un nuevo reto con una perspectiva diferente para hacer crecer al equipo aportando mi grano de arena". Sin duda, la ayuda y experiencia de Roberto será mucho más que un granito de arena para impulsar a un proyecto que "ya venía haciendo las cosas muy bien, de la mano de Fudación Rudy así como otros colaboradores. Han hecho un trabajo muy ilusionante del que ahora espero estar a la altura".
El aliciente, sin duda, para unirse a DiscaEsports, como aficionados o como colaboradores, es más que atractivo con un proyecto que nos apasiona, aún más si cabe, y del que seguro seguiremos estando muy, muy orgullos@s. Lo mejor, siempre, está por venir.

Finales de mes de junio, sinónimo de despedida de las clases, de final de curso. Es así en cualquier colegio y también es así para nuestra Fundación, concretamente para el proyecto que venimos desarrollando con varios centros de Mallorca para impartir clases de baloncesto para personas con capacidades intelectuales diferentes.
Durante varias semanas, como hemos explicado en ocasiones anteriores, monitores y entrenadores de nuestra Fundación han acudido a diferentes puntos mallorquines con el baloncesto como "arma" que ha servido para mejorar el día a día de los chicos y chicas que se han acercado, y han disfrutado, por primera vez de nuestro deporte.
Y como todo buen final de curso que se precie, había que despedirse con una fiesta, y la mejor celebración que sabemos hacer es con más baloncesto por lo que algunas de nuestras campistas de Campus Rudy Fernández, que estarán en Pollença desd el 6 de julio, se han acercado a compartir una jornada de basket y diversión con los usuarios de este proyecto. Un ejemplo más, como el que se desarrolla dentro del propio Campus, de que la plena inclusión y la normalización con el baloncesto como eje vertebrador no sólo es posible, sino que es una realidad.